De postal



Todavía se ríen todos aquellos a los que les cuento que me pasé más de 13 horas pateando las calles y los canales de Amsterdam y no saqué ninguna foto. Para redimirme de mis pecados, a ver si los que todavía se carcajean o cualquier energía, oculta o no, que esté dando vueltas por ahí logran perdonarme.


1 Comments:
Hay perdones que jamas llegaran y soñar con ellos es solo un consuelo para las almas perdidas.
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